Bienvenido
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Por el contenido de sus poemas-canciones se ha dicho, del cantautor judío canadiense Leonard Cohen, que es un eterno buscador de la verdad y la belleza en medio de la oscuridad sórdida de la vida cotidiana. En el fondo, un hombre que busca a Dios entre la niebla como demuestra en sus letras.
“If it be your will” (Si fuera tu voluntad / Si tú quisieras) es, probablemente, una de sus más bellas canciones. Un canto que es, a la vez, oración desgarrada y esperanzada. La oración de quien quisiera tener esperanza aún sabiendo que nos rodea la oscuridad y que el ser humano siempre es frágil, precario, inseguro, contradictorio e indigente. La oración de quien quisiera verse elevado por Dios mismo por encima de todo aquello que ve y que provoca su desesperanza.
En una época como la de Jesús (en muchos sentidos tan distinta y en otros tan similar a la nuestra), en un mundo dominado por la violencia de los poderosos y el miedo de los sometidos, los evangelios hablan con frecuencia del miedo como experiencia paralizante y esclavizadora que empequeñece los corazones y anula toda voluntad de seguimiento.
Hace un tiempo descubrí que existe un fenómeno psicológico llamado “indefensión aprendida”. Este proceso ocurre en las personas que aprenden que entre sus respuestas y reforzamiento positivo frente a alguna tarea o actividad, son independientes. Dicho con otras palabras, es un fenómeno que nos incapacita y desanima a actuar y a tomar parte activa en nuestra sociedad por que creemos que no tendrán efectos positivos.
Cuando se piensa en la Reforma Protestante, siempre se acaba hablando de Lutero, de Calvino o de otros personajes importantes dejando de lado a otros cristianos mucho más humildes y anónimos, a los grandes olvidados de aquel periodo apasionante y convulso de la Historia, que fue la Reforma, aquellos cuya memoria realmente necesita ser rescatada del olvido.
Seguimos con nuestras exposiciones sobre Salmos